Enfoque
Por qué esto es distinto
La mayoría del software de gestión gastronómica lo escribe gente que nunca cerró un mes. Se nota en las decisiones: en lo que asume, en lo que simplifica y en lo que ni siquiera contempla.

Nació de una necesidad propia
KJ Gastronomic Systems es el trabajo de Kenneth J. Aglietti, profesional de alimentos y bebidas en Costa Rica. Los módulos no se diseñaron para un mercado: se escribieron para resolver problemas que aparecían todos los días en la operación donde trabajaba.
El food cost que no cuadraba con la realidad. El inventario que vivía en un cuaderno y en la memoria de dos personas. La planilla que se llevaba dos días de cada quincena. El cierre de mes que llegaba tarde y en un formato que nadie más entendía.
Las decisiones que lo delatan
Hay detalles que solo se le ocurren a quien estuvo adentro:
Centros de costo separados
El bufé de desayuno y la comida del personal no son ventas, pero sí consumen inventario. Mezclarlos con el restaurante infla el food cost y esconde dónde se está yendo la plata. Por eso se cuentan aparte desde el primer día.
Importación desde Excel
Los proveedores mandan listas de precios en Excel, con los encabezados que se les ocurren. El sistema los reconoce en vez de exigir que alguien los digite de nuevo.
Costo sobre consumo, no sobre compras
Comprar no es consumir. El costo se calcula contra lo que efectivamente salió del inventario, con el valorizado detrás sosteniendo el número.
Documentos listos para firma
Una boleta de pago, un finiquito o una constancia no se piden a un contador: se imprimen desde el sistema, con el formato que la operación necesita entregar.
Probado en una operación real
Los módulos corren hoy en un hotel boutique del Caribe Sur costarricense. No es un piloto ni una demostración: es la operación diaria de su cocina, su bar y su personal, con varias personas usando el sistema todos los días.
Ese campo de pruebas es la razón por la que el sistema conoce los casos raros. Los feriados trabajados, las incapacidades a mitad de quincena, el proveedor que cambia el precio sin avisar, el inventario que se cuenta un domingo. Nada de eso aparece en un pliego de requisitos.
Cómo trabajo
Le digo si no le sirve
Si su operación es demasiado pequeña, o si lo que necesita es un punto de venta y no un sistema de costos, se lo digo en la primera llamada. Vender una suscripción que se cancela a los tres meses no le sirve a nadie.
El contrato dice lo que el sistema hace
Sin promesas que el software no cumple. Los tiempos de respuesta de soporte, los respaldos y el alcance de cada módulo están escritos y se firman.
Sus datos salen cuando usted quiera
La exportación completa es un derecho del contrato, no un favor. Si un día decide irse, se va con su información.
Hablemos de su operación
Treinta minutos alcanzan para saber si esto le sirve.